El Mastín del Pirineo es una raza extremadamente rara en Japón, con sólo 11 perros registrados y uno importado no registrado vivos en la actualidad. Minako Hara es la única criadora activa del país. Debido a su escasísima población, la raza se enfrenta a graves problemas, como líneas de sangre limitadas, riesgos de endogamia y pocas oportunidades de comparación y evaluación adecuada. Las estrictas normas de cuarentena también dificultan la importación de perros, ya que no pueden entrar en Japón antes de los nueve meses de edad como mínimo.
La raza se ha conservado gracias a la dedicación de un pequeño número de entusiastas, pero aún existe un conocimiento limitado de las características únicas del Mastín del Pirineo, como su lento desarrollo, estructura, movimiento y temperamento estable. Las oportunidades de estudiar múltiples perros y líneas de sangre de alta calidad en Japón son muy limitadas, por lo que la educación y la correcta comunicación del estándar de la raza son esenciales para el futuro de la raza.
A pesar de estos retos, Minako ha establecido sólidas relaciones internacionales visitando a criadores extranjeros y aprendiendo directamente de ellos. La visita de los jueces españoles Carlos Salas Melero y Ana Mesto en abril del año pasado contribuyó a aumentar el reconocimiento de la raza en Japón, especialmente cuando Eolo de Murtoi fue galardonado con el premio Best in Show, lo que marcó un momento importante para el conocimiento de la raza.
Tras una pausa de 12 años, Minako produjo una camada hace tres años y seleccionó cuidadosamente a los propietarios que pueden proporcionarles cuidados de por vida. Los contratos exigen la propiedad de por vida, la devolución de los perros si los propietarios no pueden seguir cuidándolos y disposiciones para problemas de salud congénitos. Estas políticas pretenden proteger el futuro de la raza.
La participación en exposiciones caninas no se considera una competición, sino una importante oportunidad para la educación y la evaluación adecuada. El futuro del Mastín del Pirineo en Japón no depende únicamente del aumento del número de ejemplares, sino de una cría responsable que preserve la salud, el tipo, el temperamento y el verdadero carácter de la raza mediante la planificación a largo plazo y la cooperación internacional.
La cooperación internacional es esencial para el futuro de estas razas raras.





